Las soldadoras láser compactas de Rheims están diseñadas para ofrecer movilidad, simplicidad y eficiencia, sin necesidad de sistemas de enfriamiento por agua.
Su diseño ligero y portátil permite moverlas fácilmente dentro del taller, siendo ideales para mantenimiento, reparaciones y producción ligera.
Integran funcionalidad 3-en-1: soldadura, limpieza y corte ligero, con un cabezal láser que ajusta el enfoque según la tarea.
Ventajas principales:
Instalación inmediata (plug & play)
Alta movilidad dentro del taller
Menor consumo eléctrico
Bajo mantenimiento
Son una solución práctica para talleres pequeños, herrerías y mantenimiento industrial, o como equipo complementario en planta.
Es perfecta para reparaciones, mantenimiento, herrerías ligeras, instalaciones, trabajo en campo y producción intermitente. Si no necesitas soldar muchas horas seguidas, esta es la opción más práctica y económica.
La compacta es más portátil, sencilla y económica, pero está diseñada para trabajo intermitente. La de agua ofrece mayor estabilidad térmica, permite trabajo continuo, más potencia y mejor desempeño en espesores altos.
Depende de la potencia, pero normalmente: 500–800 W → hasta ~2 mm 1 000–1 500 W → hasta ~3–4 mm Son ideales para lámina delgada, piezas pequeñas y reparaciones.
¿Qué limitaciones tiene respecto a un equipo industrial?